Dicen lo grandes sabios que el cambio es lo único constante en la vida. Cambiar es natural e inevitable, absolutamente TODO en el universo se rige por ciclos y la naturaleza los honra perfectamente. El ser humano es el ÚNICO que suele resistirse a lo nuevo, a lo diferente.  Básicamente porque requiere de un proceso de aprendizaje que implica inversión de energía adicional, en palabras simples: implica salir de la zona de confort 

Estamos ahora mismo viviendo un cambio en el mundo que nos está sacando de nuestra zona conocida para movernos (por obligación) a generar nuevas formas de pensar, sentir, actuar y relacionarnos. No es un secreto que el COVID-19 está rompiendo con viejas estructuras y nos está incomodando a tal punto que no hay otro camino más que reinventarnos.  

Adaptarse NO es suficiente, es necesario generar nuevos niveles de conciencia que nos lleven como individuos y sociedad a una real TRANSFORMACIÓN. La cuestión es que muchas personas tienden a paralizarse ante la crisis en lugar de apalancarse en ella para crecer. Pregúntate ¿en qué grupo estás tú? ¿Qué se requiere de ti en estos momentos para hacer de esta crisis mundial la mejor excusa de renovación 

Abrazar el cambio   

Quiero compartirte algo sobre mí. Vengo de una familia de emprendedores en la que la estabilidad no era una aspiración. Para la época en la que mis padres empezaron como pareja y familia (80’s) lo común era buscar un trabajo fijo y dar una vida estable a sus hijos. En nuestro caso no sucedió así. Siempre estuvimos cambiando de residencia, de colegios y de negocios familiares.  

Crecí con la idea clara de que la estabilidad es una ilusión, no existe. Al empezar mi práctica profesional como psicóloga y coach de vida confirmé mucho más mi teoría y me empecé a interesar bastante por la forma en la que operaba el cambio en las personas y por qué era tan difícil para la mayoría cambiar a voluntad. ¿Qué es lo que hace que unos se fortalezcan a través de los procesos de crisis y otros se “estanquen” 

Reconocer que todo es un ciclo 

Así de simple. El primer factor diferenciador entre quienes fluyen a través de las crisis y transiciones y aquellos que se paralizan o, dicho de otra manera, los que se conectan con el miedo; es vivir con la conciencia de que todo en el universo funciona a través de ciclos. Es imposible permanecer en una sola fase del ciclo para siempre. 

No te adaptes, ¡reinvéntate!  

Si estamos de acuerdo en que todo el universo funciona por ciclos más o menos así: nace, crece, madura y muere. Entonces podemos entender que lo que estamos viviendo hoy en día con la pandemia es también parte de ese ciclo. Que nos guste ¡no!, que sea bueno ¡tampoco!, que nos duela ¡sí!, que sintamos angustia ¡claro! Somos seres humanos, no robots.  

Esto es una realidad y como toda crisis tenemos dos caminos para asumirla: paralizarnos/estancarnos o aprender y EVOLUCIONAR. Nadie sabe a ciencia cierta en qué va a terminar todo esto, lo que sí podemos saber es cómo podemos responder a este enorme cambio que estamos experimentando como humanidad. ¿De qué manera podemos transformarnos en una versión más elevada de nuestro ser 

La gente cambia por dos razones: desesperación o inspiración  

Según Jim Rohn, cambiamos por desesperación o inspiración. Elige tu razón y comprométete con ella. Aún en las circunstancias más extremas el ser humano ha demostrado, a través de la historia, que tiene una capacidad de resiliencia increíble. Conecta con este recurso interno con el que ya cuentas y decide aceptar esta época de crisis mundial como la oportunidad de reinventar todo tu ser 

Cambia tu interior para crear tu exterior    

Sé que suena sencillo en palabras: “transfórmate, cambia, reinvéntate, sé la mejor versión de ti mismo”. Puede ser que en este momento estés recordando todos los motivos por los cuáles no es tan fácil lograr un cambio a voluntad, ¿cuántas veces has iniciado algo y lo dejas al poco tiempo? Créeme que te entiendo. Lo he vivido y he acompañado a cientos, sino es que a miles de personas por ese camino que al principio parece tortuoso.  

¿Pero sabes qué? Ahora mismo no hay otra opción. El mundo está cambiando, no tenemos idea de cómo quedará configurado una vez pase toda la crisis por el COVID-19, ¡porque claro que tiene que pasar! Si antes te habías resistido a lo nuevo, a salir de tu zona de confort por miedo a la incertidumbre, te tengo una noticia: ya saliste de allí o mejor dicho…te sacaron, nos sacaron.  

Lo que estamos viviendo hoy en día es resultado de una conciencia colectiva, dicho de manera sencilla: millones de seres humanos pensando, sintiendo, actuando de determinada manera (no pondré un calificativo) durante un período prolongado de tiempo, creamos la realidad. Nos corresponde entonces ahora crear una nueva y esto sólo puede hacerse desde el interior 

La pandemia la resuelves dentro de ti    

¿Cómo? ¿Y yo qué tengo que ver con esa enfermedad? ¿Acaso no somos todos “víctimas” de un virus silencioso y letal? ¡Que se encarguen las autoridades y las organizaciones de salud de cada país! ¡Yo me quedaré en casa cuidando de los míos y el resto verá qué hace! Estas son posibles reacciones a tan descarado reto que te planteo: resuelve dentro de ti la crisis mundial.  

Es normal sentir resistencia y pensar que sólo somos víctimas de un organismo microscópico que se filtró en nuestras vidas. Es normal querer proteger en primera instancia a los “nuestros”. Sin embargo, si algo está quedando claro en este momento histórico es que cooperamos o nos extinguimos. La mejor manera de cooperación es trabajar en elevar tu nivel de conciencia para estar a la altura de la situación: ser parte del desenlace exitoso y no del problema.  

Dentro de ti está el universo entero. Si tú, yo y millones de personas pensamos, sentimos y actuamos en coherencia con el mundo que queremos construir a partir de ahora, inevitablemente lo veremos hecho realidad. Ve adentro, ¡sí! dentro de ti y limpia tu ser, reconcíliate contigo, reconoce tu grandeza y tu inmenso poder de transformarte.  

Crecer en el silencio   

Toda gran revolución comienza en el corazón de las personas.  Es allí donde se gestan los grandes cambios que han llevado a la humanidad a evolucionar. Lamentablemente los seres humanos tendemos a olvidar nuestra esencia, lo que SOMOS en realidad y nos distraemos con todo lo que el mundo ofrece: éxito, poder, reconocimiento, pertenencias, placer carente de dignidad, individualismo, etc.  

Regresar a lo esencial es el gran aprendizaje de esta crisis. Bueno, por lo menos así lo veo yo. Hemos tenido que regresar a nuestros hogares, hemos tenido que extrañar los abrazos y caricias para valorarlas más, hemos tenido que pedir permiso para ir a comprar comida, algo que muchos dábamos por sentado. Hemos tenido que valorar una salida al parque, el contacto con un cliente, el trabajo del que a veces renegamos.  

Y así estamos frente a la gran oportunidad de pausar nuestra vida, de repensar nuestras prioridades, de reconciliarnos con nuestra familia, de regresar al corazón. Si te has preguntado en algún momento durante esta crisis, ¿qué tengo que hacer para superarla? Quiero compartirte mi gran secreto: crecer en el silencio 

Escucha tu corazón, permite que lata al unísono con la humanidad 

No hay otro mejor lugar para resguardarse mientras pasa la tormenta que en nuestro interior. Sanando tu interior ayudas a sanar al mundo. Es complejo porque pareciera que estar contigo mismo es egoísta pero realmente hacerte cargo de tu mundo interior es hacerle un gran favor a la humanidad entera.  

La gran tarea en esta etapa del ciclo en la que estamos como humanidad es regresar a nuestra esencia: al SER como aspiración última de la persona. La forma de empezar este camino es el silencio, la meditación, conviértete en un observador activo de tu realidad. Ahora, no se nos pide hacer mucho, por el contrario, el universo nos está gritando: ¡PARA! Recuerda quién eres.  

Un ciclo empieza justo donde otro termina  

Y estamos aquí ante una gran pandemia a la cual somos vulnerables millones de personas en todos los rincones del mundo. Estamos aquí justo en la fase más dura de un proceso de cambio: la crisis. Estamos aquí tocando nuestra humanidad y buscando nuestra divinidad. Estamos juntos en esto.  

Saltarte las fases del ciclo no te hará llegar más rápido ni con más éxito, necesitas vivirlas a plenitud. Porque justo donde termina un ciclo inicia uno nuevo y sucede un renacimiento, una reinvención. La transformación que tanto soñamos los seres humanos seamos o no conscientes de ello. Ese anhelo profundo por retornar a la esencia, a lo que realmente somos.  

Entonces te invito a convertirte en alguien que se reinventa a través de los procesos de cambio y no en aquel que se paraliza. Hazlo conectando con tu corazón, abrazando el silencio, sanando tu ser para sanar al mundo. Estamos juntos en esto. Todos somos UNO. 

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