Eckart Tolle, es quien mejor me ha hecho ver mi ego de manera palpable a través de su trabajo en “El Poder del Ahora”. Tengo la versión original, la traducida y el audio libro, convirtiéndose en mi libro de cabecera desde que he comenzado este viaje sin destino de vivir el presente.

Al no haber separación entre el ego y los pensamientos que cruzan tu mente y cómo te identificas con la cultura de tu vida y del colectivo, lo que piensas es la idea de lo que TÚ eres, diciéndote qué bueno eres o qué fracasado eres. En cualquiera de los casos, sí tú lo crees es una opinión pobre de ti mismo.

Cada pensamiento es una forma de energía.

La mayoría de las personas viven con pensamientos negativos que llegan a creer y en la medida que ocurren, la mente ataca más profundo y eso te hace ser muy duro contigo mismo y por supuesto, con otros.

Al hacer juicios a otros es como proyectamos la imagen de nosotros mismos. Viendo la realidad a través de la pantalla de nuestros pensamientos que están condicionados por nuestro pasado, sí, el pasado, siendo así, una forma horrible de vivir el presente, cegando nuestra realidad, haciéndola oscura. Al identificarnos con nuestros pensamientos estamos creyendo totalmente que son ciertos y no hay espacio para ver hacia adentro de nosotros, pues la mente ocupa todo el espacio y deja todo nublado.

La importancia de entender el pensamiento

El primer momento de libertad comienza cuando entiendes que esos pensamientos o ideas han estado dentro de nosotros por años y que TÚ no eres eso, porque pensamos que “las cosas malas siempre me pasan a mí” y “veía cómo las cosas buenas les pasaban a otros”. Muchas veces pensamos así. Cuando algo ocurre, lo cual ha sido creado por nosotros mismos, entonces nuestro ego nos dice “tenía razón” y de allí el popular dicho “piensa mal y acertarás”, claro que acertarás porque has creado una selección perceptiva de la realidad, atrayendo las cosas negativas. Es increíble cómo creamos nuestro mundo a través de nuestros pensamientos.

Muchos tienen miedo al fracaso por el juicio que tienen de sí mismos. Deriva de su pensamiento, del sufrimiento que sentirían si fracasan en su intento. Resulta que ese pensamiento es totalmente falso, no es verdad, es imposible saber lo que va a ocurrir si no ha pasado. La mayoría de las personas viven en un pensamiento hostil de sí mismos, generado por su mente y no por el mundo.

Aparta el ego y reconoce la humildad

Ryan Holidar plantea en su libro “El Ego es el Enemigo”, que cuando damos mucha importancia al dinero, por ejemplo, esa gran importancia puede ser perjudicial para el vivir, tanto en el éxito como en el fracaso. Entonces, para enfocarnos en un proyecto han de existir muchas actividades que serán emocionalmente difíciles y por ello las postergamos evadiéndolas, perdiendo así el foco de lo realmente importante. En el inicio de cualquier tema de nuestras vidas es muy importante el reconocimiento de la humildad. Podemos tener muchas cosas como el dinero, las amistades, el reconocimiento, el amor de alguien y a la vez sentirnos vacíos, entonces nos preguntamos: ¿qué es lo que está pasando dentro de mí? No te compares con nadie, solo hazlo contigo mismo. Transita tu propio camino, ten cuidado con victimizarte, culparte y enjuiciarte.

Si queremos realmente trabajar en nuestro propósito de vida, tenemos que despojarnos de la necesidad de reconocimiento y cultivar el conocimiento a diario. Trabajar simplemente para servir a otros, sin estar atentos a resultados como la gratificación, la adulación por creer que lo estamos haciendo bien, recibiendo likes en lo que posteamos en nuestras redes. Lo importante es entregar con amor lo que queremos dar para aplacar nuestro ego.

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Santi Fernández

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