La libertad es uno de los valores fundamentales más apreciados en el mundo de hoy. Lo era antes de la pandemia del siglo XXI y se ha colado ahora definitivamente en el ADN de todos los ciudadanos, quienes hemos vivido por primera vez lo que otros, por diversas razones, cómo estar privado de libertad por delitos o aquellos que; por circunstancias propias de su origen, género, orientación sexual o, incluso, posición económica; vivían de forma cotidiana.  

Es cierto que muchos dábamos por surrealista que la poca atención al sentimiento de empatía que se podría sentir por unos segundos o minutos, fuese el motivo de lo que esas personas padecían porque estábamos muy ocupados en nuestra propia búsqueda de la libertad, en este caso, libertad financiera. 

La libertad financiera debe ser, dentro de las subcategorías de la “libertad” la más anhelada por los seres humanos. Muchos la consideran prácticamente la meta de su vida, muchos la persiguen sin llegar nunca a alcanzarle, quizás por estar yendo detrás de algo que no se tiene claro su alcance al confundir libertad financiera con riqueza material. 

El libro Padre Rico, Padre Pobre, escrito por el autor hawaiano Robert Kiyosaki, fue el primero en hacer mención a ese término global. La libertad financiera está directamente relacionada con el bienestar económico de un individuo, aunque no con su riqueza material.  

Qué es la libertad financiera 

La libertad financiera entonces, en su sentido más amplio, sería la capacidad del individuo de cubrir todas sus necesidades económicas sin que para ello tenga que realizar ningún tipo de actividad, bien porque reciba ingresos pasivos, es decir, rentas producto de inversiones financieras hechas o no por el mismo, pero de las que es beneficiario. 

Ahora bien, muchas personas que poseen este tipo de ingresos no necesariamente son libres porque tienen poco tiempo para disfrutar ese dinero, entre otras cosas, porque quizás el origen de ese dinero esté siempre amenazado por intereses terciarios, por vicios ocultos o por la incertidumbre de ese futuro que hoy, más que nunca, está más cerca de todos. 

Cuántos de nosotros hemos conocido a personas que sabemos con la holgura económica suficiente para ser considerados poseedores de libertad financiera, pero, se les ve completamente frustrados, amargados, deprimidos y en ese momento nuestro pensamiento, nuestro análisis, no nos permite entender cómo eso es posible, si lo tiene todo para ser feliz, si es independiente económicamente, si yo estuviese en su lugar… 

Tiempo libre 

Si hay algo que es una inversión no renovable, una cuyo retorno es negativo si no es bien administrado, ese es el tiempo. El tiempo es siempre una variable totalmente independiente de nosotros que ha de seguir su camino sin importar en qué estado estemos, continúa sin prisa y sin pausa. Cada segundo es siempre un segundo, lo mismo una hora, un día y un año que se ajusta cada cuatro; para incorporar esas seis horas de diferencia que se van generando en cada rotación del planeta; es decir, cada segundo es un segundo menos y punto. 

Si la libertad financiera pasa por un determinado valor de uso es, sin duda, la inversión que hacemos sobre el tiempo y de allí los retornos que hemos de recibir en cada ejecución e inversión sobre las decisiones que iremos tomando en cada plano de nuestra vida. 

En la vida financiera 

La seguridad financiera pasa por cubrir los pagos de las necesidades básicas como la comida, el albergue u hogar incluidos sus servicios básicos, la ropa, la educación, entre otros. Luego de alcanzar la independencia o libertad financiera absoluta, ella te permite, en cada nivel, agregar nuevas necesidades ahora creadas por nosotros, un carro más potente, una casa más grande, diversión, distracción, lujos y otros excesos. 

Esta nueva realidad de la incertidumbre ha llegado y no sabemos precisamente cuándo ha de normalizarse o si, por el contrario, la nueva normalidad será abrazar la incertidumbre, lo cual supone un importante reto para todos los individuos, independiente de su estado financiero porque, créanme que son contadas las excepciones de personas adelantadas en el tiempo, que previeron el uso de la internet como canal de distribución de sus servicios o productos. 

Todos estamos en la búsqueda de libertad financiera, estas palabras nunca como ahora habían sido tan valoradas, ya que ella, la libertad financiera, es una necesidad imperante en las actuales circunstancias. Cada día existen más jóvenes volcados a crear una realidad financiera que les permita vivir. Tim Ferris, lo dijo muy bien en su libro que habla de lo valorado que resulta actualmente dedicar el menor tiempo posible a eso que llamamos trabajo, y así tener el resto del tiempo para hacer precisamente todo lo que queremos hacer y nos genere bienestar. El propone nada más que invertir en eso llamado trabajo 1/6 de nuestro día, es decir, 4 horas.  

Libertad supone tener la posibilidad de decidir si quieres hacer algo o no, así como también supone que somos 100% responsables de esas decisiones. Cada una de ellas es una inversión, cuya retribución será medida en esas circunstancias que hemos de vivir en cada plano de nuestra vida.  

El momento de la acción 

Dicho todo esto mis queridos lectores, mis queridos inversionistas, llegó el momento de preguntarnos ¿qué vamos a hacer a partir de hoy? Hay que aceptar que esta nueva realidad es lo único que hay. Hay que desconectarse de las noticias, de las redes sociales, de todo aquello que suponga una inversión de tiempo que nos aleje de esa libertad financiera que podemos lograr, si queremos.  

Es el momento de resetear tu disco duro, eliminar todo aquello que no eres. Sí, que no eres. Es el momento, como te dije, primero de ACEPTAR; segundo, de ASUMIR la responsabilidad que tienes de ir por tu libertad, para ello debes aprovechar lo que sin lugar a dudas es una gran OPORTUNIDAD de agradecer por todo lo que tienes, no importa, repito no importa si todo lo que tienes se resume en este momento en lo que tú consideras nada o, peor aún, en deudas.  

Es la oportunidad para eliminar el personaje que creó todas estas circunstancias y comenzar a crear las nuevas condiciones que han de llegar a partir del cómo vamos a empezar a invertir hoy el tiempo, la energía, el dinero, las emociones, ¡levántate ya y elige invertir en ti!, tú eres el activo más importante, así que empieza a usarlo de manera eficaz. 

El inicio del cambio necesario 

Vamos a comenzar desde ahora a trabajar juntos en construir esa libertad financiera que te hará una persona plena. No lo haremos solos, nos acompañarán una serie de personas que al igual que yo, tenemos la intención de ayudarte. Tienes mis artículos, podcast, videos, al igual que toda la información de decenas de personas en diferentes escuelas, incluida esta de Vida Financiera para que empieces a invertir en ti, con el objetivo de lograr tu libertad financiera, aquella que te permitirá hacer todo aquello que quieres con gozo, plenitud y con una jodida sonrisa que le provoque a todos pensar, ¿en qué invierte él o ella? 

Soy un soñador que un día empezó a construir su libertad financiera sin saber cómo hacerlo, solo me dejé guiar por lo que te pido ahora que sientas cómo han calado estas palabras en tu interior, cierra los ojos y visualiza qué quieres ver de ti en un futuro, que un día será presente y ¡empieza ya a invertir en ti! 

 

Santi Fernández 

@yoinviertoenti 

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