El proceso de aprendizaje el proceso espiritual puede ser estremecedoras. No todo es sentarse en posición de piernas cruzadas y cantar “ommmmm”. A veces la vida nos da regalos en forma de despidos laborales, relaciones que terminan, enfermedades y situaciones que se pueden sentir como si un tren nos pasó por encima. ¿Qué hacemos en estos momentos? 

 El poder de pedir apoyo a la comunidad  

 A pesar de que nos sintamos solos y pensemos que no hay otra persona en el mundo que esté atravesando por lo que nosotros estamos viviendo, te aseguro que allá afuera hay otras personas que han pasado por un proceso o situación similar a la que tú enfrentas ahora. Estas personas te pueden dar apoyo extremadamente valioso de cómo abordar tu tormenta. El apoyo puede, inicialmente, ser en forma de un profesional (i.e. sicólogo, doctor, terapeuta de otro tipo, etc.) y después puedes usar la magia de los medios de comunicación para acceder a otras personas que hayan experimentado lo que tú estés vivenciando.    

 En mi experiencia, el encontrar mi terapeuta holístico fue una bendición y después identificar a varias personas con sintomatología similar a la mía que me proporcionaron una información imprescindible en mi proceso de sanación.  

 La búsqueda de esta comunidad de apoyo requiere de vulnerabilidad al exponer que requerimos ayuda y la razón por la cual lo necesitamos. Esta acción es de gran valentía, no de débiles y nos enseña la belleza del círculo del dar y el recibir. 

 Tiempo para integrar y crear una nueva perspectiva  

 Crea espacio y tiempo para integrar el aprendizaje de tu experiencia. Si el universo trabaja para ti y no en tu contra, entonces ¿cuál es el aprendizaje detrás de este proceso? 

 En mi caso, el regalo fue el de parar, estar conmigo misma y darme cuenta de que no tenía que “hacer” u “obtener” nada para ser feliz o sentir amor. Además, me proporcionó un espacio de compasión con otros que estaban pasando por tormentas que llevaban en silencio. 

 Pregúntate ¿cuál es tú el regalo?  

 A veces la respuesta no la tendrás por un tiempo.  A mí me tomó un par de meses para empezar a entender, así como también años para atar cabos y entrelazar todos los milagros y regalos que había recibido durante mi proceso de sanación. Sé paciente y utiliza esta pregunta poderosa para empezar este proceso de descubrimiento. 

 Tiempo de integración y conexión   

 Cuando estamos en el proceso de atravesar momentos difíciles, requerimos espacio de descanso y dulzura. Piénsalo de esta manera; estos procesos espirituales son equivalentes a correr varios maratones o estar curando heridas que no se pueden ver (heridas del corazón, mente y alma.)  

 Durante mi proceso de sanación la respiración consciente, los masajes y baños de burbujas, la meditación, los paseos en la naturaleza, la acupuntura y las citas con mi psicóloga fueron esenciales. Uno de mis amigos que recibía quimioterapia, encontró ese espacio de integración y conexión en el surf. Otros lo encontraron en salas de baile, arte y en la escritura de un libro. El espacio de integrar luce diferente para cada persona. Date la oportunidad de explorar cómo se ve para ti y usa tu comunidad de apoyo para generar alternativas.  

 Sanando por medio de apoyar a otros  

 Ahora que entiendes cómo navegar en medio de este tipo de tormenta, ábrete a la posibilidad de apoyar a otros que pasan por algo similar. Forma parte de la comunidad de apoyo y ayuda. Es increíble la satisfacción y la gratificación que recibirás al saber que esos momentos difíciles que pasaste se encaminan en el bienestar de otros.  Los mejores guías son aquellos que han navegado por el territorio en medio de tormentas y han salido victoriosos. Te darás cuenta de que de esta forma pasas a ser parte del efecto dominó de entendimiento y bienestar.  

 Finalmente entenderás que, en este espacio de apoyo para otros seres humanos, encontrarás un gran regalo. 

 Y durante todo este proceso recuerda ¡respirar! 

 Te amo 

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