Los sistemas de seguridad social de todos los países del mundo contemplan dentro de los riesgos o contingencias protegidas la vejez y la jubilación, esta protección se garantiza con prestaciones en dinero, las cuales se corresponden con regímenes de jubilaciones y pensiones o planes de pensiones. 

El tema ha adquirido palpitante actualidad, aunque ya la tenía, a raíz de la aparición de la pandemia de la COVID-19, por cuanto el sector de la población que presenta mayor riesgo para la infección es la adulta mayor, es decir, la que supera los 65 años. 

El tema de las pensiones se inscribe perfectamente en la filosofía de YOInvierto, pues toda decisión humana es un invertir en ti y cuando hablamos de este tema, no nos estamos refiriendo exclusivamente a una decisión personal que nos compromete como individuo, sino a una decisión que compromete al nos, al nosotros, al colectivo. 

Los regímenes de jubilaciones y pensiones o planes de pensiones nos llevan a pensar en dos cuestiones fundamentales, a saber:  

  1. ¿Qué será de mi vida cuando no pueda trabajar por estar viejo y por tanto no tenga un salario, ni ingresos, ni rentas? ¿De qué voy a vivir? Un problema netamente existencial. 
  1. Debo pensar, entonces, en la vejez y en cómo poder cubrir las necesidades de esta etapa de la vida del ser humano. Un problema de previsión y provisión de recursos. 

Estas dos cuestiones son las que guiarán nuestra disertación del día de hoy. 

Vejez y jubilación 

Ambos términos, vejez y jubilación, se tratan como sinónimos, es decir, como términos intercambiables y de igual significado. Sin embargo, aunque se trata de términos relacionados, presentan significados diferentes. 

La vejez 

La vejez es una etapa de la vida del ser humano, como lo son también la niñez, la adolescencia y la adultez, pero que presenta una serie de características biológicas, psicológicas, sociales, laborales, de género y culturales, entre otras, que la distinguen sobremanera. La vejez, está asociada a los años de vida, a la esperanza de vida que se tiene al nacer, por consiguiente, envejecer es un proceso individual, cada ser envejece a su manera, de acuerdo con las condiciones de vida y al equipamiento bio-constitucional de la persona.  

La ciencia sociodemográfica, establece convencionalmente los marcos o parámetros para hablar de vejez o para ubicar a la población en los grupos de edad a partir de los cuales puede considerarse a una persona vieja. Así tenemos que una persona puede llegar a la vejez manteniendo una actividad laboral remunerada, ya sea como trabajador subordinado o independiente; aunque también puede llegar a la vejez sin efectuar ningún tipo de actividad laboral.  

Finalmente, cuando hablamos de pensiones y jubilaciones, debemos tener presente que, de acuerdo con la legislación vigente en la materia, cada país puede presentar planes o programas de carácter obligatorio u optativo, de contribuciones o cotizaciones directas o indirectas, es decir, de financiamiento público o privado.  

La jubilación 

La jubilación, por el contrario, requiere para su obtención de otros supuestos, además de la edad cronológica. A la edad se le suma el estar en actividad laboral y, por lo general, en el sector público; cumplir con un determinado tiempo de servicio y con un número determinado de cotizaciones, contribuciones o aportes establecidos mediante ley, en el caso de los regímenes de financiamiento directo por las personas afiliadas a ese sistema 

El elemento común que unifica a los regímenes de jubilaciones y pensiones es el pago periódico y vitalicio de una pensión, expresado en una cantidad de dinero que se determina con relación a un parámetro, el cual por lo general se refiere a uno de los siguientes criterios: el último salario percibido por el trabajador, un promedio de los últimos salarios percibidos, el salario más alto percibido, un porcentaje determinado por la ley (regímenes de contribución definida y prestación definida) o un monto basado en el ahorro hecho por el trabajador a lo largo de su historia laboral (regímenes de jubilación o retiro con ahorro definido y sin prestación definida).   

El tema central en los regímenes jubilatorios y pensionales y que constituye el principal problema a resolver, viene dado por la tendencia al envejecimiento de la población y el ajuste de las pensioneses decir, ¿qué hacer para que el monto de las pensiones mantenga su poder adquisitivo constante? 

El envejecimiento de la población 

Uno de los problemas que más preocupación genera a los países en general, es la tendencia al envejecimiento de la población como consecuencia de una serie de cambios demográficos puestos de manifiesto en los últimos 50-60 años.  

Estos cambios demográficos que se dieron, inicialmente en Europa, tardaron siglos en la actualidad se producen en cuestión de décadas. Con la sola excepción del continente africano, los demás continentes en mayor o menor medida presentan tasas de población totalmente modificadas. Las tasas de morbilidad, mortalidad, natalidad y fecundidad se han modificado rápidamente y el resultado ha sido una mayor esperanza de vida al nacer, gracias a los avances médico-farmacéuticos, el desarrollo de la tecnología médica y el mejoramiento de las condiciones de vida. 

Una considerable proporción de población en edades avanzadas supone mayores preocupaciones para los países y, en particular, para el sistema de salud, los sistemas de pensiones y, en general, para todas las formas de protección social. 

La vejez y sus consecuencias 

La población considerada vieja es una población dependiente, se encuentra fuera del mercado de trabajo y, por tanto, no percibe salarios, suele vivir sola y presenta mayores padecimientos de salud. En consecuencia, es una población demandante de servicios y de protección social en general. Esta población vieja, dada su dependencia, está sujeta a los dictados de las políticas públicas y privadas de protección, tanto como a la dinámica familiar. 

Una persona previsiva, durante su vida, puede crear por sí mismo modalidades de protección durante su etapa de vejez, pero sí, por su conducta irresponsable no lo hace, lo hace en su nombre el empleador, el Estado o la sociedad. Esto conduce a la creación de formas colectivas, públicas y privadas, de protección social o modalidades mixtas, tal como es el caso de los regímenes de jubilaciones o pensiones y los planes de jubilación mediante los cuales se persigue garantizar la seguridad económica y el bienestar de los individuos en esta etapa de su vida. 

 

¿Qué es un Plan de Pensiones o un Régimen de Jubilaciones y Pensiones?  

Un componente importante de todos los sistemas de seguridad social, como lo hemos indicado, es el relacionado con la protección de la vejez entendida como contingencia, es decir, un riesgo al que está expuesto el ser humano. No obstante, el verdadero riesgo no es la vejez en sí, sino las condiciones socioeconómicas en las cuales llegan las personas a esta etapa.  

La seguridad social no evita que alcancemos la senectud, lo que procura evitar es que lleguemos a viejos privados de los recursos necesarios para atender las necesidades de esta etapa de la vida humana. De ahí que las pensiones por vejez o por jubilación son salarios sustitutivos en el caso de los trabajadores formales o subsidios económicos que otorga el Estado dentro de sus políticas de asistencia social. 

La seguridad social relacionada con la protección a la vejez está considerada y reconocida como un derecho humano y social fundamental, en virtud de lo cual, es un derecho de toda persona. Ahora bien, el goce y ejercicio de este derecho está condicionado o supeditado a un conjunto de variables, entre las que se pueden mencionar, la conducta previsiva de las personas, la acción protectora del Estado y de los particulares, la economía, el mercado laboral, las fuentes de financiamiento, los instrumentos de inversión, la dinámica demográfica y el diseño de los planes de pensiones públicos y privados. 

Los planes de pensiones 

Un plan de pensiones es el diseño técnico para la protección de un riesgo al que se está expuesto, en este caso la vejez, considerando los elementos implícitos del contrato de seguro definidos en los diferentes contextos: económico, demográfico, social, político y financiero. Desde el punto de vista técnico, estos planes pueden ser abiertos o cerrados, dirigidos a poblaciones finitas o infinitas, de carácter público o privado, de financiamiento directo o indirecto, obligatorios o voluntarios, principales o complementarios, de cotización y prestación definida o de cotización (ahorro) definido y prestación indefinida, de administración pública, privada o mixta. 

El diseño de un plan de pensiones requiere considerar sus bases constitutivas, desde el punto de vista estadístico-actuarial, entre ellaslas variables que se deben tener en cuenta son: 

  1. En el contexto político, social y económico, tenemos El marco legal en el que el plan de pensiones se formula.  Origen. Motivación.  Normatividad. Duración. Fuentes de financiamiento. Requisitos de admisibilidad y exigibilidad de las prestaciones. Monto. Métodos de cálculo y ajuste de las prestaciones. Prescripciones. Extensión de la prestación a sobrevivientes. Universalidad o sectorialidad. Eficiencia administrativa. En fin, los parámetros estadístico-actuariales requeridos para considerar que el plan está bien diseñado. 
  1. b)En el contexto(diseño) estadístico-actuarial del plan, resaltan las variables e   indicadores siguientes: Información estadística sobre la población amparada por el plan. Probabilidades de riesgo.  Socialización y distribución. Tasas de reemplazo. Momentos de exigibilidad de la prestación y su tipo. Reservas técnicas-matemáticas. Relación activos/pasivos y tasas de retorno de las inversiones.  
  2. c)  En el contexto demográfico se consideran las variables que siguen:Estructura demográfica de la población Cambios demográficos. Velocidad de los cambios demográficos.  Esperanza de vida al nacer. Envejecimiento de la població  El bono demográfico. Mercado laboral. Tasa de empleo y desempleo. Población contribuyente. Población activa y población pasiva dependiente. Ingresos de la población.  

 

Como se observa, es un trabajo laborioso que requiere analizar un conjunto de variables, la mayoría de ellas, factores externos que influyen e impactan en el plan de pensiones, por consiguiente, no controlables por el diseñador del plan o por el administrador de este.  

La robustez del sistema 

A manera de anécdota, recordamos, lo que en una oportunidad nos dijo el diseñador del Plan de Pensiones por Vejez del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) en 1966: “Este plan de pensiones lo blindamos de tal manera que resultaba imposible penetrarlo, pero los venezolanos son tan fieros que lograron romper el blindaje y acabaron con el Fondo de Pensiones”. Sin embargo, esta no es una cualidad exclusiva de los venezolanos, esta misma situación se observa en muchos lugares del mundo, tanto en la administración de fondos públicos de pensiones como en la privada, cuyos efectos los vemos actualmente a diario, profundizando la preocupación por la vejez. 

Modalidades ideadas para garantizar seguridad económica y bienestar en la vejez 

La historia de la humanidad da cuenta de muchas modalidades ideadas por los seres humanos para garantizar una vejez digna y con calidad de vida. Utilizamos los términos garantizar y seguridad no como absolutos, sino sujetos al relativismo de la vida social, es decir, la garantía como promesa de crear los medios o condiciones para que lo prometido sea seguro, efectivo; en consecuencia, coincidimos con el señalamiento que lo único seguro y cierto, son los cambios y, agregaríamos, la muerte de la persona que, también, es un cambio  

Un importante Informe del Banco Mundial, publicado en el año 1994, hace 26 años denominado “Envejecimiento sin crisis”, dio cuenta de la tendencia al envejecimiento de la población mundial, del ritmo o velocidad de su comportamiento y de la cantidad de personas viejas carentes de protección alguna. En dicho informe, se presentaron las modalidades de protección dirigidas a garantizar seguridad económica y bienestar en esta etapa de la vida, catalogándolas como formales e informales. 

El informe se refería al cuidado de los viejos por la familia o la comunidad como modalidades informales de protección; sin embargo, en la actualidad estas no pueden considerarse como modalidades de protección toda vez que la familia es nuclear y no extendida, mientras que la comunidad no tiene las condiciones para ejercer estas tareas. 

Las modalidades formales fueron definidas como todos los regímenes, modelos, planes, etc., ideados principalmente por el Estado y en menor cuantía, por los particulares para garantizar que la persona al llegar a la vejez tenga la seguridad de contar con los medios económicos para atender a sus necesidades. 

La vejez y su protección: El debate actual 

Este es el tema de nuestros días. La experiencia ha revelado que estas modalidades tampoco son suficientes y efectivas en su totalidad. Las tasas de reemplazo de los ingresos son insuficientes y la pérdida del poder adquisitivo del monto dinerario de las pensiones hace estragos en las economías de estas personas en la etapa de vejez. De igual manera, afecta la administración de los recursos relacionados con los planes de pensiones en los cuales variables tales como: la inversión y su rendimiento, la inflación, al igual que el comportamiento de los mercados financieros, inciden notablemente en el equilibrio económico, financiero y actuarial de los planes y los regímenes de jubilaciones y pensiones, lo que podría agravar la situación de los viejos. En este punto, resulta sumamente importante la experiencia de YOInvierto con su escuela de Vida Financiera, a los fines de promover una óptima asesoría para lograr seguridad económica y bienestar en la vejez. 

Absalón Méndez Cegarra 

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