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Tener etiqueta te podría marcar para siempre
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Tener etiqueta te podría marcar para siempre

El diagnóstico 

Tener dolor, dolor de cabeza, por ejemplo, no es normal, pero no es por ausencia de paracetamol, la dermatitis atópica tampoco es normal y no se debe a la ausencia de corticoides, las itis… otitis, bursitis, faringitis, bronquitis, entre otras, claro que no son normales y ponerles nombre, ETIQUETA, para saber cuál fármaco indicar, sería colocarle un parche al problema. En estos casos el uso de fármacos no es la solución, acotando que estos se deben usar cuando es debido, en la cantidad necesaria, no prolongándolos en el tiempo, al menos que sea indicado por el profesional correspondiente, nunca por recomendación de un amigo, vecino, padre, etc., porque síntomas similares pueden requerir tratamientos diferentes. 

Sabemos que el estrés, el clima familiar y escolar, la alimentación, el estilo de vida y los microorganismos que poseemos en nuestro cuerpo y que constituyen lo que se denomina el microbiotason elementos que vamos desarrollando durante la gestación, el parto vaginal, la lactancia y el tacto; están asociados contigo y tu entorno familiar, de allí que, al identificarlos y comprenderlos, tus hijos podrán tener una mejor salud física y emocional. 

Tener una etiqueta te podría marcar para siempre, sin entender qué te ocurre o por qué tienes síntomas, ¿es la norma?, ¿es lo normal?, ¿etiquetar te ayudará a saber cuál o cuáles son las causas?, ¿tendrás calidad de vida? Son solo algunas de las preguntas que me hago. Pero un dolor lumbar o cervical, podrá mejorar con un ejercicio, estiramiento o movimiento, por supuesto que es posible, dependerá de cuál es su verdadera causa. 

Las hipótesis 

Existen diversas hipótesis acerca de las causas de las enfermedades o dolencias, hoy en día destaca con mayor fuerza el condicionamiento genético, pero en realidad por extraño que parezca no es la clave más importante. Hay personas que asumen que si su padre sufre de la rodilla o de artrosis él también lo padecerá; si su abuela sufre de artritis es probable que también lo padezca; situación que empeora si se trata de un padecimiento grave como el cáncer; es decir, son personas que se auto etiquetan. 

En ocasiones ir más allá del diagnóstico clínico será la clave. El paciente que consulta es una unidad imperfecta entre cuerpo, pensamientos y sentimientos, acude a nosotros en busca de respuestas con la esperanza de mejorar su dolencia. En muchas oportunidades una modificación de su estilo de vida es suficiente para producir buenos resultados y restituir su salud. 

Conocer los hábitos alimenticios de una persona, el tipo de alimentos que consume, identificando si se trata de alimentos que nutran nuestro sistema, o por el contrario son productos industrializados difíciles de tolerar y que son responsables de muchas patologías. Cómo se hidrata, el tipo de trabajo que realiza, y si este le apasiona o solo es por la remuneración monetaria, estos y otros elementos me llevaron a entender en profundidad el estilo de vida del paciente para poder orientarle y tratarle, procurando una respuesta positiva, empoderándole y haciéndole corresponsable, ya que su mejoría depende de los cambios que asuma y mis tratamientos son solo una guía para su posterior evolución. 

La valoración 

Valorar o explorar, son sinónimos de investigar, podría decirse que es lo primero que debemos hacer, como primera intención a la hora de recibir un paciente, desde la forma de sentarse y su ansiedad en la sala de espera, hasta la forma de relatar su problema. Sí, es su problema, en realidad el dolor o cualquier otro síntoma siempre será problema del paciente, sobre el cual el terapeuta solo lo guiará, hará y tomará las mejores herramientas que tenga para mejorar, pero será decisión del paciente realizar los cambios necesarios, según las recomendaciones pautadas para su evolución a futuro. 

Valorar siempre es más interesante que un tratamiento mágico, como lo relata el paciente a la hora de mejorar o cambiarle el síntoma, posterior al tratamiento. Lo que él desconoce es la cantidad de análisis, pruebas y conocimientos que llevaron al terapeuta, después de la valoración, a identificar el problema y seleccionar las alternativas de tratamiento, y que seguramente dependerán del ambiente físico, emocional, familiar, así como sus hábitos, entre otros. 

Mi compromiso 

En las próximas entregas abordaré, desde mi experiencia, el tema con más de profundidad, dando ejemplos concretos de los casos que más se repiten en mi entorno clínico. Todos acuden con síntomas que los etiquetan de antemano. Algunos por el factor hereditario, porque sus padres lo padecieron, otros porque envejecieron y creen erróneamente que es normal sufrir de dolores. Otros acuden porque lo han leído y están seguros de que después de haber consumido gran cantidad de medicamentos y no sentir mejoría alguna, identifican su padecimiento con una nueva etiqueta, pretendiendo que el terapeuta resuelva el problema con una nueva etiqueta y más medicamentos. De esto y mucho más les seguiré comentando en la Hora de Invertir del canal de @yoinviertoenti. 

¡Gracias y cuida tu estilo de vida!   

Ver también

 

José A. Riera 

[email protected] 

@joseriera_ 

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